
Ayer veíamos las imágenes de los preparativos, de cómo quedó todo...Hoy lo que os enseñamos son las emociones, las risas, la lluvia - o diluvio, que finalmente cayó - y en general todos los buenos momentos. Fue un día especialmente bonito, pasado por agua pero muy bonito, y es cuando ves que el trabajo que has hecho se convierte en las sonrisas de los más pequeños - más cuando está tu propia hija - lo disfrutas aún más.
Pero vamos a dejarnos de sentimentalismos y os contamos cómo nos divertimos.
Para los peques (y los no tan peques) pusimos un castillo hinchable, el auténtico Mickey Park en el que niños y mayores se lo pasaron pipa.

Menos que el castillo duró la piñata, que aunque costó abrirla no se hizo esperar mucho y al son de "Dale, dale, dale...no pierdas el tino porque si lo pierdes, pierdes el camino...Ya le diste uno...ya le diste dos...ya le diste tres y tu tiempo se acabó!" ningún niño perdió su turno y finalmente de Minnie salieron dulces, gorros, relojes, serpentinas, gafas y un montón de accesorios más.
La tarta también se acabó pronto, estaba riquísima y no sobró nada!! Además era preciosa y de la misma temática como no podía ser de otra manera. En el post de ayer os la enseñamos.
Y aunque la fiesta era de niños no nos olvidamos de los papás y mamás. De merienda, empanada gallega, sándwiches, quiches, wraps de jamón y queso y conos de ganchitos y palomitas. Y a medida que iba pasando la fiesta todos se fueron animando a pasar por el photocall.
Esperamos que os haya gustado este cumple al menos la mitad que a nosotros. Disfrutamos antes, durante y después, y ya pensamos en la temática del año que viene. ¿Alguna sugerencia?
1 comentario :
hermoso!
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